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LAURA MENESES DEL CARPIO: CIUDADANA DE LA REVOLUCIÓN LATINOAMERICANA.

Por María Cristina Meneses Albizu-Campos
RS Territorial TESORO de Cuba
Sección Cuba y Puerto Rico son...

Decía el gran cubano Juan Marinello sobre Laura Meneses del Carpio, y cito: No pudo darse honor y encomienda de más hondo sentido latinoamericano, a una mujer nacida en el Perú, compañera del más alto líder puertorriqueño (Pedro Albizu Campos) representando en la Organización de las Naciones Unidas al gobierno de Cuba.

Laura es símbolo y testimonio de que nos reconocemos como hermanos de la Patria Grande de La América Nuestra donde la causa de la libertad no tiene fronteras. Ya lo decía ella, cito : para los hispanoamericanos la patria es todo el continente. (Carta a los hombres libres, 1954).

Para ella, la libertad de Nuestra América siempre fue labor de todo latinoamericano, fuera venezolano, colombiano, peruano, argentino, uruguayo, chileno, ecuatoriano, brasilero, paraguayo, cubano, dominicano o puertorriqueño. Todos nos abrazamos en la causa común que es afirmarnos como una Patria. Decía: En nuestra América, San Martín subió el río de la Plata hasta el Ecuador y Bolívar bajó desde Caracas hasta el Ecuador para darse el abrazo revolucionario y libertador. (Congreso Chile).

Todos tenemos un común destino de libertad como decía nuestro inmortal Comandante, Ernesto Guevara La Serna, en su dedicatoria, de su obra Guerra de Guerrillas, a Laura Meneses del Carpio y cito: “ … como testimonio permanente de un afecto que nos une en lo más hondo de nuestro común origen americano y nuestro común destino de libertad.”

A Laura y el Che los unió una gran amistad desde que se conocieron en México. Uno que llegaba de Guatemala, a la caída de Jacobo Arbenz y Laura con Juan Juarbe Juarbe, su eterno compañero, que habían llegado de Cuba perseguidos por Batista. La Revolución Cubana les otorgó la ciudadanía cubana a estos tres latinoamericanos, al Che, argentino, a Juan Juarbe, puertorriqueño y a Laura Meneses del Carpio, peruana, por servicios prestados a la Revolución. ¿Qué hicieron Laura y Juarbe? De acuerdo con el testimonio de Eva Jiménez Ruiz, cubana, miembro del Directorio Revolucionario y del Movimiento 26 de Julio, cuando arrestaron a Fidel Castro y demás compañeros en México, los comunicados de prensa que ella firmó en representación del exilio cubano en México fueron escritos y/o revisados por Laura y Juarbe. Eva sostiene, y cito: ellos nunca nos abandonaron, hubo pánico en México, pero ellos se quedaron y ayudaron a pesar que no tenían papeles y que podrían deportarlos, estuvieron siempre en la lucha. … ellos fueron combatientes. ( entrevista, 1985)

Laura Meneses del Carpio nació en el Perú y se crió en las moles frías de los Andes peruanos, entre los indios quechuas, sus hermanos. Siempre se refirió a nosotros los indios con orgullo. Hablaba perfectamente el quechua y el aymara. Su padre y madre fueron descendientes de antiguas familias fundadoras de la ciudad de Arequipa de Ranquil de abolengo nacional y tradición patriótica. Su padre, Juan Rosa Meneses, con solo 19 años de edad, peleó en la Batalla de Tarapacá durante la Guerra del Pacífico. Junto con su hermano Andrés Meneses perteneció a la Asociación Patriótica fundada en Arequipa. Andrés, por cierto, para el 1873 era miembro del Directorio de la Sociedad ”Independencia de Cuba” con sede en la Heroica Ciudad de los Libres de Arequipa.

En un tiempo cuando la mayoría de las mujeres eran consideradas un cero a la izquierda o donde su papel se limitaba al hogar y a la crianza de los niños, la familia de Laura la apoyó e incentivó a realizar estudios superiores lo que la lleva a estudiar ciencias naturales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En este centro de estudios se va a destacar como la mejor estudiante a pesar que para entonces, las ciencias era un reino que pertenecía a los hombres. En el Perú obtuvo diversos títulos incluso el doctorado en Biología.

Su familia esperaba que fuera a Europa a seguir estudios, pero ella, por no alejarse tanto de los suyos, decide ir a Ratcliffe College, universidad femenina de Cambridge, Massachusetts en Estados Unidos. Era una institución para mujeres independiente en su fundación y adscrita posteriormente a la Universidad de Harvard. Llega a esta universidad en septiembre de 1920 y se convertirá en la primera mujer hispanoamericana en esa casa de estudios. Laura y Pedro Albizu Campos se conocieron en Harvard y a los tres días, Pedrito Campos, como era conocido en la universidad, le propuso matrimonio. Laura se rió.

Se casaron dos años después, por lo civil, en Juana Díaz, Puerto Rico. Con ello, Laura dejó de lado una carrera brillante para asumir el deber de redimir a Puerto Rico del coloniaje, ideal que persiguió Albizu Campos hasta su muerte y que Laura hizo suyo. Pasó por encima de muchos prejuicios y convencionalismos de la época.

Llegó a Puerto Rico sola para casarse, contrae matrimonio con un extranjero, hijo fuera de matrimonio, mulato y sin un centavo que aportar. Fue un amor profundo de dos seres excepcionales que juntos formaron una familia en el sacrificio de labrar la independencia de una nación. De su esposa dijo él: Yo en la vida puedo resistir cualquier cosa menos la muerte de mi mujer.

La vida matrimonial de Pedro y Laura comenzó en el 1922 e implicó un gran amor no sólo de pareja sino un amor a la libertad y con ello, un deber ineludible hacia ella. Ambos fueron dos espíritus superiores que no vacilaron en ofrecer todo su saber y esfuerzo por las causas justas.

Desde que se casaron pasaron mil penurias, pobreza material, desempleo, hambre, persecución, cárcel, separación, tortura, pero nada pudo con su “club Tú y Yo” como le llamaba Pedro a su relación con Laura. Luego de once años de separación él le pide reanudar el club tú y yo y espera con ilusión volver a abrazarla y hablar con su Mabebé, como llamaba cariñosamente a su esposa. Sólo un cariño tan grande, como el que se profesaban, les dio la fuerza para resistir la ausencia ocasionada por la primera separación impuesta por el imperio, a partir del 1936. Por desgracia ésta no va a ser su única separación.

El imperio en su afán de destruirlos y de acabar con el nacionalismo boricua vuelve a encarcelar a Pedro luego de los sucesos revolucionarios de 1950. Ya los había convertido en apátridas lo cual impidió que Laura pudiera ingresar en territorio estadounidense y por ende a Puerto Rico. Así que de 43 años que estuvieron casados sólo estuvieron juntos 13 de ellos. Aunque Albizu Campos estuvo varias veces a las puertas de la muerte, debido a las torturas de que fue objeto, su esposa no pudo estar a su lado. El gobierno de Estados Unidos que se dice democrático y respetuoso de los derechos humanos mantuvo preso por casi diez años, a un hombre que no podía hablar, ni caminar, ni comer por sí mismo y estaba paralítico de medio cuerpo. Cito las palabras de Laura: El imperio me ha negado repetidamente, una visa para ir a ver a mi esposo preso, paralítico y casi mudo; me ha negado visa aún en los momentos en que las torturas lo han reducido a estado de coma, al borde de la tumba. (Carta a Héctor Sepúlveda, 1956)

A principio de la década del 60, Laura fue nombrada por el Gobierno Revolucionario de Cuba, como Primera Secretaria de su Misión ante la Organización de Naciones Unidas establecida en Nueva York. El gobierno de Estados Unidos impuso a los representantes cubanos en esta misión diplomática, entre ellos Laura, una estricta restricción de movimiento que les impedía trasladarse fuera de un perímetro establecido de apenas unas cuadras alrededor de la sede de la Misión Cubana. Obviamente, no se le permitió viajar a Puerto Rico. Estados Unidos solo le permitió a Laura entrar a Puerto Rico en el 1965, por unos días, para ver a su esposo dar su último suspiro. Con justa razón Laura declaró: Albizu Campos no murió en su casa; cuando llegó a ella ya estaba muerto.

Después del entierro de su esposo, ella regresó a cumplir con sus tareas frente a la sede diplomática en Nueva York.. Años más tarde, dejó el servicio diplomático cubano activo y regresó a su casa en el barrio de Marianao, La Habana. Falleció en el 1973 en la Ciudad de La Habana. Ambos murieron en abril. Él está enterrado en Puerto Rico y ella en Cuba, en las dos alas del pájaro que representan estos dos pueblos hermanos.

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